Filósofos Postmodernos de la historia

El postmodernismo se considera como  indefinible. Sin embargo, puede describirse como un conjunto de prácticas críticas, estratégicas y retóricas que emplean conceptos como la diferencia, la repetición, la huella, el simulacro y la hiperrealidad para desestabilizar otros conceptos como la presencia, la identidad, el progreso histórico, la certeza epistémica y la univocidad de sentido.

A continuación se presentan algunos filósofos de importancia para el posmodernismo.

Immanuel Kant 

El modernismo filosófico en cuestión en el posmodernismo comienza con la revolución copernicana de Kant, es decir, su suposición de que no se pueden conocer las cosas en sí mismas y que los objetos de conocimiento deben ajustarse a las facultades de representación (Kant 1787). 

Ideas como Dios, la libertad, la inmortalidad, el mundo, el primer comienzo y el fin último sólo tienen una función reguladora del conocimiento según Kant,  ya que no pueden encontrar instancias de cumplimiento entre los objetos de la experiencia.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel 

(nacido en 1770 en Stuttgart, Württemberg [Alemania], fallecido en 1831 en Berlín), filósofo alemán que desarrolló un esquema dialéctico que enfatizaba el progreso de la historia y de las ideas de la tesis a la antítesis y de ahí a la síntesis.

Con Hegel, la inmediatez de la relación sujeto-objeto en sí misma se muestra como ilusoria. Como afirma en La fenomenología del espíritu, encontró que ni uno ni otro están sólo inmediatamente presentes en la certeza del sentido, sino que cada uno está al mismo tiempo mediado (Hegel 1807).

Porque según Hegel, el sujeto y el objeto son ambos instancias de un esto y un ahora, ninguno de los cuales se siente inmediatamente. La llamada percepción inmediata carece, pues, de la certeza de la inmediatez en sí misma, certeza que debe aplazarse hasta la elaboración de un sistema completo de experiencia. 

Sin embargo, pensadores posteriores señalan que la lógica de Hegel presupone conceptos, como la identidad y la negación (Hegel 1812), que no pueden aceptarse como inmediatamente dados, y que por lo tanto deben ser contabilizados de alguna otra manera no dialéctica.

Jean-Francois Lyotard

El término posmoderno entró en el léxico filosófico con la publicación de La Condition Postmoderne de Jean-François Lyotard en 1979 (The Postmodern Condition, A Report on Knowledge, 1984), donde emplea el modelo de Wittgenstein de juegos de lenguaje (1953) y conceptos tomados de la teoría del acto del habla para dar cuenta de lo que él llama una transformación de las reglas de juego para la ciencia, el arte y la literatura desde finales del siglo XIX. 

Lyotard, describe su texto como una combinación de dos juegos de lenguaje muy diferentes, el del filósofo y el del experto. Donde el experto sabe lo que sabe y lo que no sabe, el filósofo no sabe ninguno de los dos, pero plantea preguntas. 

Frente a esta ambigüedad, Lyotard afirma que su representación del estado de conocimiento no pretende ser original ni siquiera verdadero y que sus hipótesis no deben tener un valor predictivo en relación con la realidad, sino estratégico en relación con las cuestiones planteadas (Lyotard 1984). El libro es, pues, tanto un experimento de combinación de juegos de lenguaje como un informe objetivo.

Filósofos Postmodernos: definición y características principales

Según Lyotard, la era de la informática ha transformado el conocimiento en información, es decir, mensajes codificados dentro de un sistema de transmisión y comunicación. 

El análisis de estos conocimientos exige una pragmática de la comunicación en la medida en que la redacción de los mensajes, su transmisión y recepción, deben seguir unas reglas para ser aceptadas por quienes las juzgan. 

Sin embargo, como señala Lyotard, la posición de juez o legislador es también una posición dentro de un juego de lenguaje, y esto plantea la cuestión de la legitimación.

Michel Foucault

La aplicación de la genealogía de Michel Foucault a los momentos formativos de la historia de la modernidad y sus exhortaciones a experimentar con la subjetividad lo sitúan en el ámbito del discurso postmoderno. 

En el ensayo Nietzsche, Genealogía, Historia de 1971, Foucault explica su adaptación del método genealógico en sus estudios históricos. En primer lugar, dice, que la genealogía se opone a la búsqueda de los orígenes (Foucault 1977). 

Es decir, la genealogía estudia los accidentes y contingencias que convergen en momentos cruciales, dando lugar a nuevas épocas, conceptos e instituciones. 

Como señala Foucault, lo que se encuentra en el inicio histórico de las cosas no es la identidad inviolable de su origen, es la disensión de otras cosas, es la disparidad (Foucault 1977).

Gilles Deleuze

El concepto de diferencia como mecanismo productivo, más que una negación de la identidad, es un sello distintivo del posmodernismo en la filosofía. Por lo que, Gilles Deleuze despliega este concepto a lo largo de su trabajo, comenzando con Nietzsche y la Filosofía (1962, en inglés 1983), donde contrapone a este filósofo con los modelos de pensamiento en funcionamiento, de Kant y Hegel. 

Deleuze, propone pensar contra la razón en resistencia a la afirmación de Kant de la autoridad autojustificante de la razón sola (Deleuze 1983 [1962]). En una frase de la que se hace eco Foucault, afirma que el objetivo de su crítica de la razón no es la justificación sino una forma diferente de sentir, es decir otra sensibilidad (Deleuze 1983 [1962]). 

La crítica filosófica declara Deleuze,  es un encuentro entre el pensamiento y lo que lo obliga a actuar. Es decir,  es una cuestión de sensibilidad más que un tribunal en el que la razón se juzga a sí misma por sus propias leyes (véase Kant 1787). 

Además, la crítica de la razón no es un método, según Deleuze, sino que se realiza mediante la cultura en el sentido nietzscheano,. vale decir formación, disciplina, inventiva y cierta crueldad (Nietzsche 1887). 

Como el pensamiento no puede activarse como tal, Deleuze dice que debe sufrir violencia si quiere despertar y moverse. El arte, la ciencia y la filosofía despliegan dicha violencia en la medida en que son transformadoras y experimentales.